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CÓMO SABER SI UNA MUJER QUIERE TENER RELACIONES

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A qué se refiere tu comentario encomillado? Yo soy una ciudadana ítalo-argentina y lo encuentro sumamente ofensivo. Te recuerdo que los ciudadanos italianos que nacimos en Argentina somos para las leyes italianas sencillamente eso: Italianos nacidos fuera del territorio italiano. Mis abuelos y mi padre eran italianos. Es mi derecho ser ciudadana italiana, a mí nadie me regaló nada. Que te moleste el comentario que algunos argentinos hacen sobre la pizza y pasta, que por otra parte yo no comparto, no significa que tengas que usar lo de la nacionalidad como una broma.

Como conocer - 752785

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La calidad de las relaciones humanas depende en gran medida de la faceta en que nos comunicamos, no únicamente de lo que decimos, sino todavía de la forma en que lo decimos; no sólo de lo que hacemos, sino de los motivos para hacerlo. Cuando la dependencia desequilibrada o el recelo, la hostilidad, las excesivas exigencias y las expectativas distorsionan una relación, estos defectos se manifiestan en la forma en que los cónyuges se comunican entre sí. Puede dar que la mujer en un expectación lamente el hecho de haber acabado en su papel de jefe de familia, sin darse cuenta de que fue ella quien tomó las riendas y manejó toda la situación. Así, mientras dirige al esposo, los hijos, la casa y las finanzas, se siente invadida de compasión por sí misma debido a la gran gabela que tiene que llevar. Si él se mantiene bebiendo todavía, la constante actitud protectora de su mujer le facilita abstenerse de pedir ayuda. Carencia lo incentiva a lograr la austeridad. De hecho, esto no puede hacerse sin provocar una guerra familiar. Si un hombre se casara con una mujer porque es tímida, vergonzosa y sumisa, inconscientemente escogería a una esposa que satisficiese su necesidad de dominar.

Paula Garcia Rodrigo 7 septiembre, 6 Escapadas Rurales Los asturianos somos gente bastante maja que vive en el antorcha. No estamos enfadados, sólo hablamos alto; todo el rato. Somos desconfiados, al principio, danos un par de sidrinas y seremos los mejores amigos del mundo entero mundial. Cuando oímos una gaita, sobre todo, si estamos afuera, no podemos evitar que se nos pongan los pelos de punta. Cuando suena el Asturias de Víctor Manuel o Melendi, nos descamisamos y damos el do de pecho, no puede ser para menos. No tenemos acrofobia, eso no va con nosotros. Elemento muy importante: Nos gusta comer, empero comer bien, sólo hay que admirar esas abuelas asturianas y la edad de cebamiento con los nietos que se llama verano.

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